Ucrania usó por primera vez misiles estadounidenses para atacar a Rusia

19/11/2024

Tras la autorización del presidente Joe Biden, el ejército ucraniano disparó seis proyectiles contra un arsenal en la región de Bryansk, a 110 km de la frontera. Putin firmó un decreto que le permitiría responder con el uso de armas nucleares.

Ucrania usó por primera vez misiles de largo alcance estadounidenses para atacar a Rusia, según confirmaron medios estatales de Moscú, decisión que implica una escalada del conflicto al cumplirse 1.000 días del comienzo de la invasión rusa y a la que Vladimir Putin podría responder con el uso de armas nucleares.

El Kremlin informó que interceptó cinco de los seis proyectiles ATACMS disparados desde territorio ucraniano contra un arsenal ruso cerca de la ciudad de Karachev, en la región de Briansk, a 110 kilómetros de la frontera entre ambos países. Los restos de un misil impactaron la instalación, pero no causaron víctimas ni daños.

Por su parte, Ucrania afirmó que había impactado el depósito de armas y causado explosiones secundarias, aunque no precisó qué tipo de armas había utilizado. “La destrucción de depósitos de municiones para las fuerzas ocupantes rusas, con el objetivo de poner fin a la agresión armada rusa contra Ucrania, continuará”, sostuvo el Estado Mayor General ucraniano en un comunicado.

El anuncio se produjo poco después de que Washington levantara las restricciones a Ucrania para utilizar misiles de mayor alcance contra Rusia. El presidente Joe Biden tomó la decisión luego de que Corea del Norte enviara tropas para apoyar a Moscú en el marco de la guerra.

Si bien Ucrania ya lleva más de un año utilizando el Sistema de Misiles Tácticos de Largo Alcance del Ejército estadounidense (ATACMS, por sus siglas en inglés) para atacar objetivos rusos en territorio ucraniano, la nueva medida permite al gobierno de Volodimir Zelenski lanzar agresiones en territorio enemigo.

El Kremlin acusó a la Casa Blanca de “echar leña al fuego y seguir avivando la tensión”. Además, advirtió que consideraría estos ataques como una agresión proveniente de Estados Unidos y no de Ucrania, lo que aumenta las probabilidades de una represalia.