19/12/2025
La medida empezó a regir esta semana. El monto puede alcanzar los 1.500.000 pesos.

Esta semana entró en vigencia en la provincia de Mendoza, una nueva legislación que establece sanciones a los padres de niños o adolescentes que hagan bullying. La medida, inédita en la Argentina, contempla desde multas millonarias hasta trabajos educativos y comunitarios.
La Ley 9.545 apunta a los adultos responsables que, tras la notificación de la escuela sobre actos de acoso de sus hijos, omitan la adopción de medidas para reparar el daño o evitar que la conducta se repita.
La Ley 9.545 apunta a los adultos responsables que, tras la notificación de la escuela sobre actos de acoso de sus hijos, omitan la adopción de medidas para reparar el daño o evitar que la conducta se repita.
Las sanciones económicas serán calculadas en Unidades Fijas (UF). Con el aumento del valor de las UF previsto para enero, las multas alcanzarán sumas de entre $750 mil y $1,5 millones, en situaciones de gravedad.
Antes de llegar a la sanción monetaria, podrían ordenarse tareas comunitarias por un plazo de hasta 30 días para los progenitores o tutores legales.
“El producido de las multas que se apliquen, se destinarán al Fondo Provincial establecido por Ley N° 9.545, cuyo objeto será la prevención y asistencia de víctimas de acoso escolar en el ámbito de la Dirección General de Escuelas, como así también a Bibliotecas Populares“, se precisó el Boletín Oficial.
El ministro de Educación provincial defendió la inédita ley
El ministro de Educación de Mendoza, Tadeo García Salazar, respaldó la implementación de la ley ya que aseguró que la medida “busca que las familias asuman un rol activo en la crianza de sus hijos”.
Además, el funcionario indicó que los menores están dentro de los establecimientos escolares “en un horario limitado” y “el resto de la educación viene de la familia“, al recalcar la necesidad de la aplicación de estas medidas.
Por su parte, remarcó que se dieron casos donde los padres “no cumplen con el compromiso, no cesan las conductas de hostigamiento e incluso, en algunos casos, hasta avalan estas conductas“.
Por último, el ministro alertó que el 90% de los reportes actuales no corresponden a violencia física, sino a un hostigamiento psicológico sostenido que se traslada a las redes sociales.






