28/07/2024
Fila desde las 5 de la madrugada los venezolanos en la Argentina acuden a votar con esperanza y nerviosismo, expectantes por un cambio tras 25 años de régimen chavista

La calle Luis María Campos se llenó de acentos caribeños, banderas tricolores de amarillo, azul y rojo, y cantos cargados de esperanza en un día histórico para estos expatriados, que, tras años de distancia y dificultades, ven en la jornada electoral de este domingo como una oportunidad para influir en el futuro de su país desde el extranjero.
Al mediodía, ya habían votado 700 personas, según Daniel Ramírez, encargado del enlace electoral del comando venezolano en la Argentina. “La jornada está siendo tranquila. Los testigos llegaron todos a las 5 de la mañana. A las 6.30 abrieron las puertas y desde entonces todo ha fluido de manera rápida y ordenada”, dijo a LA NACION. Sobre el rol de la embajada, comentó que había cumplido correctamente con su trabajo. “Hizo lo que tenía que hacer”, puntualizó.
Laura Martínez y Marta tienen los ojos hinchados de tanto llorar. Desde las 6 de la mañana que están en un rincón sobre la vereda, frente a la embajada de Venezuela en la calle Luis María Campos al 170. A diferencia de Marta, a quien no permitieron inscribirse para votar debido a su pasaporte vencido, Laura ya ejerció su voto. Es una de las “privilegiadas”, como se refieren acá a los 2638 venezolanos que tuvieron “la suerte” de poder inscribirse.
“Ahora todo queda en manos de Dios. Nosotros hicimos lo que está a nuestro alcance para este cambio. Ahora queda confiar en él” dice a LA NACION Martínez, que tiene puesta una gorra, una remera y unos aritos en las orejas con la bandera de su país. “Vamos a estar aquí todo el día, será un día inolvidable, un día de cambios, en el que finalmente venceremos”.
Cuando se le preguntó sobre sus expectativas para la noche, Ramírez respondió de forma protocolar: “Esperemos que sea un día muy importante para Venezuela”. Tras una breve pausa, bajó un poco la voz y añadió: “Un día de cambio”.
Se espera que más de 2000 venezolanos voten hoy; son los “privilegiados” que lograron registrarse para votar, a diferencia de los otros 217.362 residentes que quedaron a mitad de camino debido a las trabas impuestas por el régimen de Nicolás Maduro. Estas trabas incluyen períodos de inscripción cortos, mala atención, cortes de luz en los establecimientos, procesos lentos y una cantidad de requisitos, como tener DNI permanente, cédula venezolana vigente y pasaporte venezolano vigente.
Afuera, los ruidos de los bombos, los bocinazos y los cantos reflejan una sola cosa: la esperanza de que después de 25 largos años, la dupla de Edmundo González Urrutia y de María Corina Machado logre derrotar al chavismo y que, finalmente, muchas de estas personas regresen a su país para encontrarse de nuevo con sus familias.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), más de 7.7 millones de venezolanos abandonaron su país hasta la fecha. Este éxodo masivo, uno de los mayores en la historia reciente de América Latina, fue impulsado por una combinación de factores devastadores pero especialmente por la crisis económica, la inseguridad y la represión política bajo el régimen de Nicolás Maduro, que llevó a muchos a buscar asilo y refugio en países vecinos y más allá.
“María Corina Machado nos trajo una herramienta: nos hizo volver a creer en Dios”, agrega Laura emocionada. A su izquierda, Marta asiente. Cuando le toca hablar a ella se le traba la voz. Dice que está frustrada porque no pudo votar pero “firme aquí apoyando”. “Más firme que nunca”, dice y llora. Se dan un abrazo largo mientras repiten “lograremos el cambio, lo vamos a lograr”.
Algunos están acá desde las 5 de la mañana. “Era de noche cuando llegué” dice y se ríe Carlos Gutierrez, uno de los treinta venezolanos que cantó el himno en la puerta de la sede diplomática una hora antes de que abran las urnas. “Lo cuento y se me pone la piel de gallina, lo juro. Fue un momento inolvidable, hoy será un día inolvidable. Estamos nerviosos pero con muchísimas expectativas”.
En ese momento una señora de 73 años interrumpe la conversación. “¿Qué expectativas? ¡Vamos a ganar! Vamos a salir de estas y ser libres otra vez”, dijo con la voz al límite del llanto. “Así será. Así tiene que ser”.
Fernando Borjas sostiene una boleta en la mano para explicarle a la gente cómo es el proceso de votación; para evitar que no cometan errores. Borjas sabe que todos los que están aquí son antichavistas entonces está más comprometido por la causa.

Fernando Borjas ayuda a los venezolanos en el proceso de votación.
El cartel tiene la cara de Nicolás Maduro, la de Edmundo y otros candidatos. Fernando le explica a un grupo de gente que acaba de llegar que es muy importante pintar el círculo y no hacer una cruz, ya que eso podría anular el voto. Riéndose, comenta que hay que ser muy prolijos porque cualquier nimiedad puede hacer que el voto no valga. Aunque no vota, Fernando está acá desde la madrugada, expectante. Hace siete años que se fue de Venezuela.
Fernando, quien se identificó como político, contó que estaba comenzando a ser perseguido por el régimen y tuvo que huir. “Mi expectativa de hoy es que logremos la victoria tan ansiada desde hace 25 años. Y así va a ser”, afirmó con determinación.
Dicen que donde hay venezolanos siempre hay una fiesta. Y este domingo tocó en la Avenida Dorrego, donde se instaló una feria de emprendedores gastronómicos y artesanales venezolanos y a la vez hay bailes, cantos y abrazos. En la Plaza Intendente Seeber habrá un acto a las 15 donde cientos de venezolanos se congregarán para alentar a la oposición.






