A 40 años de la Guerra de Malvinas: por qué las Islas son argentinas

02/04/2024

Es parte de un reclamo histórico que el país realizó, por lo general, a través de la diplomacia y que tuvo su punto más sangriento en 1982.

La guerra contra Gran Bretaña, que se libró después de la ocupación realizada el 2 de abril de 1982 por las Fuerzas Armadas, es el hito más sangriento y recordado en el reclamo que históricamente realiza la Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas, que están en manos de la corona británica desde el siglo XIX.

De hecho, el intento de recuperar las islas por la fuerza, decidido por la dictadura militar que estaba en el poder desde 1976, rompió con una serie de reiterados reclamos realizados por la vía diplomática, antes y después de la Guerra de Malvinas.

Para llegar desde Puerto Argentino a la necrópolis, ubicada en la Isla Soledad hay que recorrer 88 kilómetros por un dificultoso camino de ripio. El sitio, que está a dos kilómetros de Puerto Darwin, fue elegido por su lejanía y, además, por estar en medio de cerros que impiden observarlo a la distancia. La ubicación fue una condición que pusieron los isleños, que no querían que las cruces se pudieran ver desde las localidades de Puerto Darwin y Pradera del Ganso.

Guerra de Malvinas: la historia detrás del cementerio de Darwin

Concluida la Guerra, el Reino Unido habilitó entonces ese escondido lugar, cruzado por cursos de agua intermitentes, para sepultar a los combatientes argentinos caídos. Durante mucho tiempo, más de la mitad de las 265 tumbas figuraban sin nombre y con la leyenda “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.

Para llegar al Cementerio de Darwin desde Puerto Argentino hay que recorrer 88 kilómetros de ripio (AP Photo/Traighana Smith).

El predio usado como destino final de los soldados argentinos fue donado por un granjero llamado Brook Hardcastle, perteneciente a la Compañía Islas Malvinas. Cedió algunas hectáreas de campo a 1500 metros de Darwin, en una decisión conjunta con Eric Goss, director agropecuario del asentamiento de Ganso Verde.

En un comienzo, Darwin fue utilizado sólo para el entierro de los 47 soldados que habían muerto en la batalla de Pradera del Ganso, que se produjo entre el 27 y 29 de mayo muy cerca de allí. Pero cuando finalizó el conflicto los ingleses inhumaron allí a otros 218 combatientes, algunos de los cuales se encontraban en tumbas colectivas y muchos otros en campos de batalla en los distintos puntos del archipiélago donde se produjeron enfrentamientos armados.

La labor del coronel británico Geoffrey Cardozo, designado para construir y organizar el cementerio, fue vital para ir identificando a los héroes. Es que el militar inglés cubrió los cuerpos con tres bolsas plásticas y escribió una nota con el lugar donde se habían hallado sus restos. Además, puso con cada cuerpo todas las pertenencias que se habían encontrado cerca. Eso facilitó enormemente la identificación posterior.

En dicho conflicto bélico, desde el desembarco de las tropas locales hasta la capitulación, el 14 de junio, pasaron 74 días de guerra por la posesión del archipiélago, que dejó un saldo de 649 soldados argentinos y 255 británicos fallecidos.

Por qué las Islas Malvinas son consideradas argentinas

Las Islas Malvinas son un archipiélago situado al sur del Mar Argentino y compuesto por las Islas Victoria y Soledad. Forman parte del listado de 17 territorios que la Organización de Naciones Unidas (ONU) considera “no autónomos”. La organización internacional, a su vez, reconoce los reclamos soberanos de la Argentina y considera a Reino Unido como “administradora” sin otorgar la soberanía.

Vista satelital de las Islas Malvinas. (Foto: Telam)

El pedido argentino es largo y consta de varias aristas a tener en cuenta que suman una gran cantidad de argumentos a favor de su postura. Los elementos cruciales van desde derechos geográficos a derechos históricos y también se toman en cuentas los derechos jurídicos sobre las tierras ocupadas.

El primer elemento se apoya en la topografía natural misma de la zona, ya que las islas emergen frente a las costas nacionales como parte de la plataforma continental patagónica. Es decir, se tratan de una continuidad geológica. Esta postura tiene un antecedente directo que apoya la soberanía argentina. Resulta que es el mismo que utilizó la corona española cuando reivindicó a las Islas Malvinas como una dependencia del continente.

A su vez, esto se relaciona al derecho histórico argentino. Al haber sido tierras que pertenecían al Virreinato del Río de la Plata, su soberanía es consecuentemente argentina tras haber sido declarada la independencia en 1816.

De hecho, hay un decreto emitido por el Gobierno de Buenos Aires el 10 de junio de 1829 (en la gestión de Juan Lavalle) que advierte “el consentimiento de las principales potencias marítimas de Europa y por la adyacencia de estas islas al continente que formaba el Virreinato de Buenos-Ayres, de cuyo Gobierno dependían”.

Los datos que respaldan el reclamo argentino por las Islas Malvinas

Por otro lado, la disputa histórica choca con versiones encontradas, aunque los datos se inclinan a favor de Argentina. Desde el Reino Unido sostienen que ya ocupaban las islas en 1765, antes de la existencia de la República Argentina como tal, pero debieron abandonarlas en 1774 por presiones económicas. Las islas se consideraban españolas por el control territorial de la época de las colonias, por lo que la no existencia del Estado argentino no alcanza como argumento.

Cementerio de Darwin en las Islas Malvinas. Foto: Prensa Secretaría DD.HH.Por: ” “

En el tiempo entre el abandono de las islas y la nueva usurpación británica ocurrió el Tratado de Paz y Amistad de 1825, en el que Inglaterra aceptó la pertenencia de las islas a nuestro país. Luego las volvieron a tomar el 3 de enero de 1833 cuando ya eran consideradas argentinas. Ese día, desembarcó en las Islas J.J. Onslow, capitán del barco de guerra británico Clío, arrió la bandera argentina y tomó control territorial.

La soberanía nacional aparece también en la Constitución, ya que la disposición transitoria primera expresa: “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional”.

La Argentina siempre reclamó la soberanía, nunca aceptó la usurpación y, además, ni el acta de rendición de Puerto Argentino del 14 de junio de 1982, ni los acuerdos debatidos en España a partir de 1989, ni la declaración de Madrid del 15 de febrero de 1990 cerraron el debate relativo a la soberanía sobre las islas, con presentaciones que siguen su curso por vía diplomática ante la ONU.