18/02/2026
La firma, con más de 80 años de actividad, dejó de operar desde hoy en su planta bonaerense de San Fernando. La decisión se tomó tras años en crisis por caída de ventas, conflictos gremiales y apertura de las importaciones.

La compañía, propiedad de la familia Madanes Quintanilla y con más de 80 años de trayectoria, clausurará su planta industrial en Virreyes, partido de San Fernando, y procederá al despido de la totalidad de su nómina, compuesta por 920 trabajadores.
A diferencia de crisis anteriores, la empresa aclaró que no se trata de un concurso de acreedores ni de un proceso preventivo.
Según fuentes cercanas a la firma, se trata de una liquidación total del negocio para “bajar la persiana” cumpliendo con todas las indemnizaciones y compromisos con proveedores y bancos.
“Es un día de luto”, señalaron allegados a Javier Madanes, presidente de la firma y dueño de Aluar, quien se mostró profundamente afectado por la decisión.
Las razones del colapso
El cierre llega tras años de dificultades financieras, agravadas por lo que la empresa denomina una “invasión de cubiertas chinas” que alteró las condiciones del mercado.
En un breve comunicado, el Directorio de Fate explicó que los cambios en el entorno económico los obligan a encarar el futuro desde un enfoque diferente, tras haber sido pioneros en el abastecimiento de neumáticos radiales y mantener una fuerte presencia exportadora.
“Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina”, remarcaron.
La crisis en Fate
La crisis en Fate inició en 2019 cuando aplicó una reducción de 450 puestos en su planta. Una situación similar se dio en 2021 y 2022.
En julio de 2024,realizó un pedido de apertura de Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la gestión de Javier Milei por la abrupta caída de ventas y la pérdida de mercados de exportación tras el conflicto gremial de 2022.
“La persistente falta de competitividad en los costos, sumada a la brusca caída de la demanda interna en un 30 por ciento, origina nuevamente fuertes pérdidas desde fines del año pasado”, indicaron en ese entonces.
Las pérdidas por más de US$30 millones que Fate sufrió en la primera mitad de 2024 llevaron a la empresa a “adecuar sus operaciones productivas al contexto de los mercados, optimizando sus niveles de producción, esquema de turnos, dotaciones y otras medidas tendientes a mejorar la competitividad”.
En mayo del mismo año, la empresa anunció cerca de 200 despidos “para ajustar su estructura a la nueva realidad”.
La firma aseguró en ese momento que los costos de producción estaban muy altos por varios motivos; entre ellos, sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos del exterior, deficiente infraestructura, sobrecostos por la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo y elevada conflictividad gremial.
Además de Fate, Stellantis -que fabrica marcas como Peugeot y Citroën- informó que llevará adelante una parada operativa programada en su planta de El Palomar hasta marzo. De acuerdo a un comunicado oficial, las operaciones permanecerán suspendidas del 18 al 20 de febrero y del 23 al 27 de febrero, retomando su modalidad habitual el lunes 2 de marzo.
“Durante ese lapso se realizarán tareas de mantenimiento y readecuación operativa, y se agilizarán las gestiones necesarias para asegurar la llegada de insumos para la reanudación de la producción. Asimismo, durante esos días el personal bajo convenio recibirá el equivalente al 70% de sus haberes habituales, en el marco del acuerdo colectivo vigente rubricado con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) el pasado 3 de febrero. Esta decisión responde a una adecuación estacional a la dinámica productiva y del mercado, y no implica modificaciones en la estructura ni en los planes futuros de la compañía», explicaron.


