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Llegó Corina Machado en la madrugada a Osl0, donde había sido galardonada con el Nobel de la Paz, luego de un megaoperativo internacional

11/12/2025

Ya en la capital escandinava, saludó desde el balcón del Grand Hotel y luego bajó a la calle para abrazar a sus seguidores.

Abandonó territorio venezolano en un megaoperativo secreto en la tarde del martes y apareció en Noruega sin ceder en la extrema cautela. María Corina Machado, líder opositora de Venezuela, logró llegar a Oslo, donde horas antes había sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz. Ya en la capital noruega, se reunió con su madre y con su hija —quien había recibido el premio en su representación— y luego saludó y cantó el himno venezolano desde el balcón del Grand Hotel Oslo. Más tarde, custodiada, bajó a la calle para tomar contacto con los más de cien asistentes.

La idea inicial era que Machado pudiera asistir a la ceremonia del Nobel de la Paz este miércoles antes del mediodía, hora local. Pero el propio presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, graficó la dificultad del operativo: “Muchas personas arriesgaron sus vidas para sacarla de Venezuela y garantizar su llegada a Oslo. Nos sentimos muy emocionados y muy honrados”, dijo.

El traslado se concretó el martes en un operativo que la llevó fuera de Venezuela en bote hacia Curazao, según consignaron medios internacionales como The Wall Street Journal. Este jueves por la madrugada, hora noruega —tarde del miércoles en Argentina—, Machado arribó finalmente a Oslo.

Lo hizo en un contexto de máxima reserva y trascendió que habría viajado a bordo de un avión privado de la firma Go2Jets, con matrícula mexicana. En los primeros minutos de la madrugada, el propio Frydnes habló con la prensa en la entrada del Grand Hotel Oslo: “(Machado) irá directo a ver a su familia y no habrá reunión esta noche. Volveremos con las actividades programadas para mañana. Gracias por el día maravilloso, pero no habrá posibilidad de que permanezcan aquí a partir de ahora. Muchas gracias por venir y esperamos poder verlos a todos mañana”.

Sin embargo, momentos más tarde, ya pasadas las 2 de la madrugada —hora de Oslo—, la opositora al régimen de Nicolás Maduro salió al balcón, saludó a quienes se habían congregado en la puerta del hotel y cantó junto con ellos el himno venezolano. Al finalizar, hizo señas para anunciar que bajaría a la calle para tener contacto directo con ellos, entre los que había exiliados políticos, militantes antichavistas y simpatizantes que aguardaban su reaparición. Eso ocurrió pocos minutos después.

Todo sucedió cuando los relojes en Oslo marcaban las 2.25 de la madrugada del jueves (22.25 en Buenos Aires), y quedó registrado en un video tomado instantes antes desde el interior del balcón. Le preguntaron en inglés a Machado si quería tomarse una foto con el aforo que se veía detrás y, más abajo, en la calle. La dirigente venezolana respondió que sí y, tras la aprobación de quienes la acompañaban, salió al balcón.

Cuando terminaron los versos del himno de Venezuela, Machado comenzó a hacer gestos hacia la gente ubicada debajo. “Voy a bajar, espérenme ahí”, gritó desde lo alto, visiblemente emocionada, mientras sus seguidores redoblaban los gritos desde la calle.

Pocos minutos antes, dentro del Grand Hotel Oslo, la premio Nobel de la Paz se había encontrado con María Elvira Salazar, exconductora televisiva venezolana y actual congresista en Estados Unidos, con quien se fundió en un abrazo. Tras el encuentro, Salazar escribió en sus redes: “Después de 16 meses escondida, aquí está: libre, firme y de pie. María Corina es indoblegable“.