29/03/2025
Un sismo de magnitud 7,7 en la escala de Richter sacudió aproximadamente 20 kilómetros al noreste de Mandalay a las 12:51 hora local del viernes. El epicentro, con una profundidad de 10 kilómetros, se ubicó a 22,09 grados de latitud norte y 96,23 grados de longitud este.

- Un mortal terremoto sacude Myanmar: Más de 1.600 personas han muerto después de que un terremoto de magnitud 7,7 golpeara cerca de Mandalay en Myanmar y sacudiera la vecina Tailandia. Es el mayor terremoto que ha afectado a Myanmar en más de un siglo. El Servicio Geológico de EE.UU. estima que la cifra de muertos podría superar los 10.000.
- Llega ayuda extranjera: Los gigantes vecinos de Myanmar, China e India, han enviado equipos para ayudar en los rescates. Un equipo chino fue el primer grupo internacional en llegar al país la mañana de este sábado, según medios estatales, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores de India informó que Nueva Delhi envió un equipo de rescate y médicos junto con ayuda humanitaria.
- Búsqueda entre los escombros en Bangkok: El terremoto causó el colapso de edificios a cientos de kilómetros de distancia. Al menos 10 personas han muerto en la capital tailandesa, donde las autoridades trabajan contrarreloj para liberar a más de 100 personas que se cree están atrapadas bajo los escombros de un rascacielos en construcción.
- Desafíos para la respuesta al desastre: Myanmar, una de las naciones más pobres de Asia, se tambalea tras una guerra civil desencadenada por un golpe militar en 2021. La debilidad de sus infraestructuras no le permite hacer frente a grandes catástrofes naturales. Las organizaciones humanitarias dicen que los cortes en las comunicaciones y los daños en las carreteras dificultan el acceso a las personas que necesitan ayuda.
La ONU dice que las carreteras dañadas y los escombros están obstaculizando los esfuerzos humanitarios en Myanmar
Las carreteras destrozadas y los escombros están obstaculizando las labores de ayuda en Myanmar, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), mientras continúa la búsqueda de supervivientes tras el terremoto más mortífero de los últimos años en este país del sudeste asiático.
La grave escasez de suministros médicos -incluidos equipos de traumatología, bolsas de sangre, anestésicos y dispositivos de asistencia en un país aislado del resto del mundo por su gobierno militar- también ha complicado las labores de socorro, según informó el sábado la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) de la ONU.
Los trabajadores de la salud sobre el terreno, incluidos los de las ciudades de Mandalay, Magway, Nay Pyi Taw y Sagaing, en el centro y noroeste de Myanmar, se esfuerzan por atender a los numerosos heridos.
En el sur, los municipios de Nyaungshwe, Kalaw y Pinlaung se encuentran entre los más afectados por el terremoto, según un comunicado de la OCHA.
“Miles de personas están pasando las noches en la calle o en espacios abiertos debido a los daños y la destrucción de sus hogares o por temor a nuevos terremotos”, dijo la agencia.
“A medida que se desvela toda la magnitud del desastre, se necesita ayuda humanitaria urgente para apoyar a los afectados”, añadió.
Las interrupciones de las telecomunicaciones y los servicios de internet están dificultando aún más la distribución de la ayuda.
Hasta el viernes, más de 1.200 casas, tres edificios escolares, un hotel y varias estructuras religiosas habían resultado dañadas o destruidas, dijo la OCHA, que también señaló daños en puentes importantes, hospitales, universidades y edificios históricos y públicos.






